Rendir culto

“Rinde culto cultivando nueve áreas:
Dieta. Hierbas.
Vestimenta.
Recitación. Movimiento.
Meditación. Creatividad.
Enseñanza.
Y la más importante:
Compasión.”

Rendir culto no se trata de reverenciar a un dios. Se trata de lograr cualidades divinas en ti mismo. Eso se hace mediante el cultivo de nueve áreas:

1. La dieta debería ser moderada, saludable y de alimentos vitales. Si quieres ser sustentado, come cosas que sustenten vida en si mismas.

2. Aprende a usar las hierbas, porque sanan y mantienen la salud.

3. Sé moderado en tu vestimenta; usa fibras naturales. Lo que te pones es una expresión de tu estado de ánimo.

4. La recitación incluye la plegaria, el canto, los salmos y finalmente la práctica del silencio. Lo que dices se vuelve realidad.

5. Estírate, muévete y ejercítate todos los días. El universo se mueve; así también debería hacerlo la energía dentro de tu cuerpo.

6. Medita todos los días -una vez en la mañana y una vez en la noche si es posible. Sólo entonces obtendrás tranquilidad y el triunfo sobre tus dilemas.

7. Sé creativo. Así contribuimos, y de ese modo elevamos nuestras almas.

8. Adquiere una buena educación. Atesora lo que aprendas, y presérvalo para que pueda ser pasado a otros. Nunca seas egoísta con lo que sabes.

9. Sobre todo, sé compasivo. Esa es una postura contra todo mal y abre tu espíritu.

La gente pregunta, “¿Cómo puedo rendir culto apropiadamente?”
Cultiva estas nueve áreas.

***

Justo cuando reflexionaba sobre maneras de hacer mejor las cosas, de ser más consciente en el día a día y hacer espacio para la práctica espiritual, me sale al encuentro esta meditación taoísta, y comprendo que dice una verdad como un templo…

Vivir es la práctica espiritual. No hay más.

¡Ni menos! :)

Share SHARE
Publicado en 365 Tao Daily Meditations - 365 Meditaciones Tao, General, Libros | Etiquetado , , , , , , , , , | 1 comentario

Para empezar el año lo mejor posible…

Las fiestas navideñas son una oportunidad enorme de crecimiento espiritual y personal, y podemos utilizarlas para propulsarnos hacia los objetivos del año que entra (o podemos no hacer nada y ver cómo se repiten los patrones del año pasado, y del anterior, y del anterior…). Como siempre, nosotros elegimos y es a través de estas decisiones que configuramos nuestra realidad.

Por ejemplo, empecemos por las comilonas navideñas. Si nuestros estómagos, sistemas digestivos y demás partes del cuerpo pudieran hablar, seguramente nos agradecerían que tuviéramos mesura en los festines familiares. Parece sencillo, ¿no? ¿Entonces por qué cada año comemos y bebemos más allá del hambre y de la capacidad elástica de nuestras barrigas, como si no hubiera un mañana? Después del café y la copa y el puro y los turrones y los frutos secos, grandes digestivos, quedamos hincados en el sofá durante horas, sabiendo que se nos ha ido un poco de las manos el banquete, ya ni te cuento si es de noche y nos vamos a la cama, rodando. Exagero pero estoy segura de que no es una escena desconocida para nadie.

Lo más gracioso es que luego, en los propósitos de año nuevo, contemplamos apuntarnos a un gimnasio o empezar dietas sin pies ni cabeza para arreglar el desbarajuste de las fiestas… como el año anterior, y el otro… Mucha gente que se engorda en fiestas luego va arrastrando cierto sentimiento de culpabilidad o baja autoestima que fácilmente podría ser evitado moderándonos un poquito ahora. Podemos, por ejemplo, ejercer cierta disciplina sobre nuestro gusano-gula navideño, y comer bien y de todo pero sin pasarnos. Parece obvio, pero a mi alrededor (y, para qué engañarnos, en mi propia persona) veo cada año el mismo cuento. Así que aprovechemos para educar a nuestros egos mimados y aprendamos a decir Hasta aquí, y a ponernos límites. Los beneficios son múltiples y ¡sienta genial!

Otra historia es el reencuentro con la familia y amigos, disponiendo de tiempo libre como pocas veces tenemos durante el año. Como sabéis hay momentos muy hermosos pero también pueden surgir roces y disputas que el resto del año ¡no tenemos tiempo de tener porque nos vemos poco! Aquí habrá que practicar el principio de Reiki de no enfadarse y hacer lo posible por crear un buen ambiente y armonía, estén como estén los demás. Si eso no es posible, como mínimo no dejar que nos afecten los malos rollos de los demás.

Tampoco es de extañar que haya personas que aborrezcan las fiestas por uno u otro motivo, o incluso que lo pasen mal porque han sufrido pérdidas importantes en estas fechas y el hecho de ver a todo el mundo de celebración aumenta su tristeza. Si os encontráis en esta situación, es un buen momento para practicar la aceptación: aceptar las circunstancias tal y como son e intentar que no dictaminen vuestro estado o humor. No quiero decir con esto que neguéis la realidad, como si nada pasara; simplemente que a través de aceptar vuestro estado de ánimo y vuestra capacidad de influenciarlo en el momento presente, independientemente de lo que os haya pasado o de lo que hagan los demás por estas fechas, podéis llegaros a sentir la mar de bien o, como mínimo, neutralmente, que ya es mucho. Ser agradecidos por lo que tenemos también nos hará ver las cosas de otra manera, y cambiar nuestros sentimientos a mejor.

Otro truco para mejorar las fiestas, al alcance de todos sea cual sea la situación económica de cada uno, es poner en marcha la creatividad para hacer regalos que demuestren nuestro amor por los demás (y, muy importante, que los conocemos: por favor abstenerse de regalar cosas que queremos para nosotros mismos…) sin dejarnos los ahorros y pasar un Enero de pena porque nos lo hemos gastado todo en Diciembre. Y si no hay dinero para regalos materiales no os preocupéis. Seguro que vuestros seres queridos apreciarán mil veces más vuestra presencia, cariño y apoyo que una chuchería cualquiera. Es un buen momento para practicar la tolerancia con la familia y el escuchar a los demás, demostrando que estamos aquí y aquí seguiremos. Seamos creyentes o ateos, las fiestas son una excusa para reunirnos y reafirmar los lazos entre nosotros, y eso es un tesoro de por sí.

Por último, de los propósitos para el año que entra… ¡Seamos realistas! Ni demasiado ambiciosos (lo deseado quedará más allá de nuestras posibilidades) ni demasiado perezosos (ya me entendéis). Seamos conscientes de lo que queremos mejorar en nuestras vidas, hagamos balance del año, de lo que queremos repetir y de lo que mejor dejaremos de hacer. Seamos concretos, con dos o tres propósitos verdaderos hay más que suficientes. Hagamos lo que podamos y a partir de ahí ¡a relajarse y disfrutar, que la recompensa está en camino!

Para los amigos reikistas, démosle más cabida al Reiki estos días, para purificarnos e iniciar el nuevo ciclo como lienzos en blanco. Para los no reikistas, un poco de meditación en estos días de cambio hará maravillas.

Para todos, ¡felices fiestas y próspero 2012!

Os lo deseo de corazón :)

Mar.

Share SHARE
Publicado en 1 - Sólo por hoy dejo de enfadarme, 2 - Sólo por hoy dejo de preocuparme, 3 - Sólo por hoy soy agradecid@ y humilde, 4 - Sólo por hoy trabajo con dedicación y perseverancia, 5 - Sólo por hoy soy amable, Los 5 principios de Usui, Reiki, Sistemas de sanación | Etiquetado , , , , , , , , , , , | 2 comentarios

Se hace camino al andar…

El que no escriba mucho últimamente no significa que haya desaparecido, que  me haya extraviado por esos mundos de Dios… Sigo por aquí, con mis pasitos y mi camino, como todos nosotros. Sigo intentando aplicar los preceptos del Reiki a mi vida, sigo olvidándolos justo cuando más falta me harían, sigo volviéndolos a recordar. Y así me parece que doy dos pasos hacia adelante y uno hacia atrás, con lo que todo está bien.

Hay temporadas en las que te entregas en cuerpo y alma al Reiki, otras en las que pierdes el ritmo de la práctica. Es similar a la meditación, o en realidad a cualquier cosa que nos propongamos mantener a largo plazo. Somos humanos, y algo inconstantes. Pero mi alegría es saber que todo son ciclos en esta vida y siempre acabo volviendo agradecida al Reiki y sus enseñanzas. Y sigo caminando.

Crecer se crece de muchas maneras, no sólo haciendo ejercicios espirituales o meditación. Cada momento de la vida es una oportunidad de ser consciente y elegir un comportamiento adecuado o de ser inconsciente y estar a merced de nuestros impulsos y caprichos, lo cual puede satisfacer en ese instante pero luego nos deja vacíos e inquietos.

Mando un abrazo a todos los que también estén trabajando en aceptar las cosas como son, en mantenerse presentes en sus vidas y en no reaccionar a las circunstancias externas, o no depender de ellas para la propia felicidad. No es tarea sencilla pero se puede lograr.

¡Sigamos caminando!

:)

Share SHARE
Publicado en General, Los 5 principios de Usui, Reiki, Sistemas de sanación | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , | 3 comentarios

Tres en uno para el alma: Ho’oponopono (I)

Las vacaciones fueron esperadas con deleite, llegaron, fueron disfrutadas con más deleite todavía (¡vaya vacaciones de escándalo que me he pegado, señores!) y finalmente pasaron, no sin haberme transformado, como todo ha de pasar y quedar…

Y mientras todo pasa y todo queda nosotros sigamos a lo nuestro, queridos amigos, que es aquello de hacer caminos, como ya sabía el señor Antonio… Yo por mi parte ya estoy aquí, como diría el señor Josep, inmersa en la ciudad y en las mil cosas del día a día, con la voluntad renovada de mejorar y poner orden en algunas rutinas.

Un ejemplo de esto sería cambiar el hábito recurrente de ir corriendo a todas partes aun teniendo tiempo de sobras para llegar tranquilamente. ¿Y qué comporta este hábito fuera de toda explicación? Venid, venid conmigo, salgamos de casa, digamos, para ir a trabajar con el tiempo justo. ¿Qué pasa?

Salimos corriendo, atolondrados, dejándonos cosas (llaves, documentos, la cabeza no porque la llevamos puesta) y sin tiempo para comer. No excluimos la posibilidad de tener que desandar los pasos a medio camino del metro, ahora sí, corriendo de verdad.

Sea como fuere, llegaremos tarde al trabajo si el metro se retrasa siquiera cinco minutos. ¡Alakazum!: nos hemos convertido en el conejo de Alicia en el País de las Maravillas, mirando el reloj con gravedad y corriendo de un lado para otro absurdamente, sin la ventaja de ser suaves y mullidos.

Lo más gracioso de todo es que nos encanta tener tiempo de sobras para recrearnos y hacer las cosas con calma… ¿Entonces por qué nos estamos tratando así? ¿Por qué no respetamos nuestras necesidades y preferencias? ¿No estaremos abusando de nosotros mismos porque hay confianza, y ya se sabe lo que pasa donde hay confianza?

Igual no hemos planificado bien el tiempo, o no lo hemos aprovechado, eso tanto da. La cosa es que no nos estamos cuidando como merecemos, y eso, además de ir corriendo y el posible pollo que nos caerá etc. etc. etc., nos hace enfadarnos con nosotros mismos como monas.

En este estado de monas-conejo aprovechamos para arrollar a cualquier peatón que tenga menos prisa que nosotros y ose ponerse en nuestro camino. Por la gracia divina (que no la nuestra, porque ahora mismo tenemos de todo menos gracia) llegamos al trabajo puntuales. Estresados, hambrientos, de mal humor, pero puntuales.

Y de repente toda la carrera nos parece una auténtica chorrada y la mala leche perdura un ratito más, si es que no se reproduce y perpetúa con la mala leche de los demás, ya que de todos es sabido que la mala leche siempre busca, compara ¡y encuentra! compañía.

¿Era necesario todo esto?, invariablemente nos preguntaremos.
¿Y por qué nos hemos enfadado (y enganchado como lapas a ese enfado)?

Muy fácil: nuestros Unihipilis se han indignado con la falta de respeto que han mostrado hacia ellos nuestros Uhanes, y nuestros Uhanes se sienten decepcionados consigo mismos y, de rebote, con nuestros Unihipilis. ¡Así nos va! Es momento para un poco de Ho’oponopono.

¿Unihiqué? ¡¿Ho’oponocualo?! Uf, es una larga historia… que como era de esperar simplificaré, y lo haré diciendo que se trata de una práctica de sanación basada en la filosofía Huna, que a su vez se basa en las prácticas tradicionales de los maestros espirituales hawaianos. Como véis Hawai mola por muchos motivos.

Sería muy largo de explicar en qué consiste esta práctica, por lo que he dividido este artículo en tres partes, de la misma manera que Huna divide el ser humano en tres Yos que interactúan entre ellos para funcionar en el mundo.

En la próxima entrega hablaremos de esto y de cómo Ho’oponopono ayuda a aceptar nuestra responsabilidad sobre nuestras circunstancias de vida, devolviéndonos el poder de crearla para nuestro mayor bien, retornándonos al centro de ella en vez de quedar tras ella, persiguiéndola siempre sin alcanzarla y, para qué nos vamos a engañar, con más bien poco garbo y salero.

¡Hacedme el favor de salir con tiempo de casa hoy!

Share SHARE
Publicado en General, Ho'oponopono, Sistemas de sanación | Etiquetado , , , , , | 2 comentarios

SHK y el desapego

Una de las cosas que más valoro del Reiki y de vivir el mundo a través de su práctica y principios es que me devuelve la claridad cuando estoy confundida y me centra cuando estoy all over the place, como dicen los angloparlantes, cuya traducción directa es “por todo el lugar”, y esto no se refiere a la omnipresencia divina ni mucho menos, sino a estar desparramada perdida y con una falta de foco galopante.

Cabe decir que llevo un par de meses en los que he llegado a un nivel de descontrol importante de mis emociones, pensamientos y acciones. Me ha dicho un buen amigo que el de arriba tenía ganas de divertirse y decidió darme la marcha que posiblemente yo venía pidiendo… Cierto es que vivo por y para las experiencias. Tan cierto como que hay que tener cuidado con lo que se pide, puesto que llegar llega, pero no sabes cuándo ni de  qué manera. Y no trae ni manual de instrucciones ni libro de reclamaciones. Toma Ramona.

Y de repente el mundo tal cual lo conoces se desvanece bajo tus pies, y tú flotas primero, claro, y luego te la pegas por esas cosas de Newton, claro también. Después te tiras un rato frotándote el chichón, y cuando ya te has cansado de todo esto surge tu voz interior y cálidamente te susurra: ¿Qué? ¿Ya o no?

Sí, ya. Ya he vuelto a casa. Ya he vuelto a mí. Ya veo más claro, ya estoy más de acuerdo. Ya me he dado cuenta de cómo estaba complicándome la existencia y complicándosela a los demás, enredándome en apegos emocionales y mentales. Gracias a Dios ya veo cómo he creado ese caos y descontrol, el que al mismo tiempo agradezco por haberle dado a mis estructuras obsoletas un señor sopapo que seguramente necesitaba. Agradezco que me haya puesto en mi sitio, un nuevo sitio que promete ser fructífero y lleno de oportunidades, un poquito más colocada que antes, quizás.

Después de dos días de tercero y charlas que me han llegado al alma, quisiera recordar que nuestro querido SHK, el artista antes conocido como símbolo de la Armonía (en la foto), está entre nosotros precisamente para ayudarnos con este tipo de temas.

Repasemos sus usos:

- Es un abanderado del equilibrio, la paz mental y emocional y las buenas relaciones interpersonales.
- Cura tristezas y rabias y ayuda a alcanzar un estado anímico que nos siente bien.
- Actúa sobre los patrones mentales y emocionales nocivos, ayudándonos a disolverlos y a transformarlos en otros que nos beneficien.
- Nos proporciona calma y desapego, haciendo que no nos involucremos negativamente con situaciones y personas.
- Ayuda a perdonarnos a nosotros mismos y a perdonar a los demás, fabuloso antídono contra el rencor, la culpabilidad y la frustración.
- Sirve para eliminar malos hábitos.
- Libera de emociones que se han convertido en obsesivas o fijaciones.

El soltar, el dejar ir, el aceptar cuando algo se acaba y hacer espacio para lo nuevo, y el hacerlo con tranquilidad y visión, todo ello también pertenece a su reinado de armonía.

SHK, bienvenido seas.

¡A mis brazos!

Share SHARE
Publicado en General, Mikao Usui, Reiki, SHK o Símbolo de la Armonía, Sistemas de sanación, Símbolos Reiki, Terapia Reiki | Etiquetado , , , , , , , | 8 comentarios